
Me estoy tomando muy en serio eso de dar pasos, de no esperar a que pasen las cosa, pero ¡qué miedo!...
Sí, debo admitirlo tengo miedo, porque lo que estoy dando no son pasitos pequeños, son enormes...
Y ahora que lo pienso, ahora que nos sinceramos, ahora que nos sentimos; mi cabeza gira sin parar con aquella frase: "no quiero salir lastimada"...
Pero tampoco quiero pensar mucho, sí soñar mucho...¡Maldito equilibrio desequilibrado!
Sólo tuyo, sólo tuya...y una llamada crepuscular...