Tan fácil me dejas ir...sola, entre las sombras, sin mirar siquiera dentro de mis ojos...
Dejaste que llegará, me posará en tu hombro, me diste de comer y después te olvidaste que estaba en tus manos...me estrujaste, vomitaste, lastimaste...
Olvidaste que mi corazón latía y te lo compartía...
Y todavía te pregunto ¿porqué me dejas ir?...mi corazón no quiere entender, que nunca el tuyo fue mío, que tu suspiro era un respiro y que el reflejo en tu río mira hacia otro sentido...