
Aún a mi pesar, llevo el cinturón de seguridad para el corazón puesto. No se cuándo aprendí a usarlo, supongo que cuando me convertí en una amante temerosa, la verdad es que no me ha ido tan mal para aprender a usarlo; supongo que es cuestión de edad eso del temor y las precauciones para evitar corazones rotos.
Este año he descubierto que soy más temerosa de lo que pensaba, de lo que quería y de lo que aceptaba, soy más inflexible de lo que soñaba. Pero también se que todas las barreras se rompen tarde o temprano, sólo hace falta mirarlas y entender lo inútiles que son, con un poco de tiempo, de amor y de paciencia, todo sana y todo puede volverse a crear.
Quiero ser más de lo que yo misma espero, quiero romper siempre con lo aprendido, dejar lo bueno y descuartizar lo malo con amor.
Quiero amar y que me amen; aún con el cinturón de seguridad puesto, las cosas pasan, los sentimientos fluyen y las cosas parecen ser más hermosas de lo que hubiera creído...ya habrá tiempo para levantarme sin el cinturón puesto.
Ya habrá un momento para que lo desabroches y te lances hacia mis brazos sin pensarlo tanto, desabrochando el mío y descubriéndote ante mi como nunca creíste hacerlo.
Quiero pensar que siempre hay alguien que descubre quien eres y se queda ante lo que ve sin correr, quiero pensar que tú seras ese alguien, quiero pensar...no, en realidad hoy ya no quiero pensar...