martes, 29 de marzo de 2011

Feliz cumpleaños a mí...

Era demasiado temprano, ni siquiera había amanecido y yo estaba dando vueltas en la cama, sin sentido, con recuerdos, sin memoria, entumecida del dolor de mi tristeza... No desayuné y con el estómago vacío y las ansias porque todo mundo olvidara mi cumpleaños, salí a correr por el vecindario...

Los colores eran grises, nada parecía tener vida, los árboles parecían bailar en cámara lenta, todo parecía estar paralizado, ni siquiera los perros me miraban al pasar, todo lucía tan oscuro... Pensé que era un día perfecto para mi cumpleaños, tan lúgubre como yo me sentía... Anduve por ahí hasta que la luz del sol apareció y el sudor chorreó por mi cuello como sangre espesa que resbala por un cuerpo gélido de muerto.

Decidí estar fuera todo el día y meterme a la ducha del gimnasio. Nadie conocido, ni siquiera la chica de la recepción parecía la misma y con trabajo miró hacia donde yo estaba cuando le mostré mi credencial, parecía enclavada en sus sueños de adolescente.

Algo parecía no andar bien, ni siquiera la señora que vende flores en la esquina de mi camino parecía estar de buenas, y mira que a pesar de sus 90 años de edad, siempre sonríe y saluda a cualquiera que pase y para nada con afán de vender.

No era un buen día y definitivamente en ese momento no sentía que fuera una buena vida la mía... Mi cabeza daba vueltas como si me hubiera subido a un tren, que despavorido de miedo, había acelerado sin control alguno.


Era mediodía y pese a mis ganas de que nadie me llamara para felicitarme, sentí cierto descontento porque mi teléfono no había sonado y la red parecía volverse loca cuando estaba cera; así que no tenía idea si el mundo se había puesto de acuerdo para no darme al menos una felicitación de cumpleaños.

En la oficina, todo mundo estuvo fuera por la mañana, algo extraño porque siempre salen por la tarde, sólo la señora de la limpieza se afanaba en dejar todo impecable, aprovechando que nadie la molestaba o andaba por ahí dando vueltas dejando las marcas de sus zapatos en el piso recién trapeado. Ni siquiera ella me miró, al menos para saludarme, de hecho saltó mi lugar como si le diera vergüenza mirar que era la única que entorpecía su soledad...


Comer sola, hablar sola, estar sola...en mi cumpleaños...vaya que era un día pésimo... Mi cabeza seguía dando vueltas, me tronaba a cada movimiento que hacía...en el parque parecía que la felicidad reinaba, niños jugando a bomberos, perros persiguiendo papalotes, madres cuidando carriolas...y hoy, nadie parecía notarme...


Había decidido no volver al trabajo, si querían sorprenderme después de la comida con un pastel ¡que se quedaran con su sorpresiva dulzura tardía!.


Mirar tiendas, pasear despacio, con paso lento y torpe, me estaba desvaneciendo entre mi tristeza y mi melancolía...los recuerdos comenzaron a agolparse en mi mente, mis cumpleaños de la infancia, con payasos y piñatas de colores, mis regalos de cumpleaños...mi muñeca blanca...

El último cumpleaños no había sido tan malo, un viaje a California había distraido mi melancolía...mi eterna melancolía...habemos quienes nacemos para vivir en ella, para ella, por ella...eso no es vida...esto no es vida...

De pronto, de la nada, el cielo se oscureció y comenzó a llorar, una tormenta helada, como hacia mucho que no veía, caía sin tregua... Estaba tan cerca de mi casa y tan lejos al mismo tiempo para resguardarme, que me sentí helada, atemorizada; corría como loca entre las calles esperando que las gotas no me tocaran, me ardía el cuerpo, la cabeza me pesaba y la ansiedad recorría mis nervios. Las gotas me quemaban, eran como hormigas picando con saña mi piel, mi cabeza empapada de agua no dejaba de palpitar y en un instante sentí que toda esa lluvia se espesaba, la sentía sobre mi rostro, sin que escurriera, espesa, pesada... Regresando a casa con la cabeza aturdida y el corazón sobresaltado cerré la puerta detrás de mí y sorprendida encontré mi departamento lleno de sangre...el piso chorreaba sangre...espesa...pesada...

Entonces comprendí, anoche mi vida era tan triste e insignificante, que aquella pistola que cargaba mi abuelo y mi madre me había heredado, había servido para disparar en mi cabeza...

domingo, 27 de marzo de 2011

Música...

Sí, otra vez en mi cabeza...

miércoles, 23 de febrero de 2011

¿Acaso me amas?...

Yo sí, yo sí me amo, aunque estoy aprendiendo a hacerlo con sus altas y sus bajas y es como amar a alguien externo...

Me agradezco por todo lo que he logrado, me perdono por lo que he archivado...

Me reconozco un ser divino, divertido, hermoso por donde me veas, siempre hay algo lindo que conocer...

Tengo mis demonios, mi lado oscuro que sale a la luz de vez en cuando, el cuál aprendo a escuchar y dejar evolucionar hacia la luz...


Tengo mis altas y mis bajas, pero podría estar sola, sin ti, en mi mundo, con mi gente, en un Universo del cual cuido y el cual puede crecer, desenvolverse, volverse un sueño y una realidad...


Por eso dime: ¿acaso me amas?, ¿me piensas?, ¿me sueñas?...puedo irme si lo deseas, no pasa nada, sólo dejame ir si no te pertenezco o amarrame si soy tu sueño...


En el mundo hay dobles miradas, dobles palabras, alguien dice sí cuando quiere decir no, ese juego NO ME GUSTA, prefiero la verdad, de frente y un "tal vez" o un "no lo sé", nunca un sí cuando estas a punto de huir...

No me digas que quieres estar a mi lado y en tu mente planees correr a algún sitio...


Ven de frente y dime SÍ o dime no, dime lo que sientes...sin falsas esperanzas, sin palabras a medias, nada a medias, en el amor o eres o no, o entregas o no; puede haber temor, pero la intensidad de sentir se da o sólo es perder el tiempo...


Nada a medias: TODO O NADA...

jueves, 10 de febrero de 2011

Duele...

Cada estocada, entra y sale de mi corazón...


Viene y cura, volteo y me apuñala de nuevo...


No sé por dónde va a venir, lo único que sé es que el juego ya no me está gustando, cada momento se vuelve más doloroso, más profundo...


Yo sólo pido que den la estocada de un tirón, con valor, decisión...nada a medias, TODO O NADA...


miércoles, 2 de febrero de 2011

¿Buscamos todos lo mismo?...

Básicamente lo mismo:amor...
Pero hay diversas formas de darlo, de sentirlo, de recibirlo...
Cada uno aprendimos distintas formas sobre cómo dar amor y recibirlo y entre "deberes" y "realidades" nos perdimos en un sin fin de clasificaciones, etiquetas y expectativas...
Perdidos por ahí vamos, encontrándonos con otros más perdidos y pensamos que el otro debe saber cómo y por dónde, debe intentar decifrarnos...
Y nosotros mismo no sabemos explicarnos...nos perdemos en murmullos, agonías, miserias y alegrías difusas y complacientes. No nos conocemos y esperamos que el otro lo haga...
Estamos perdidos en la isla de la fantasía, entre el amor y el desamor, la ira y la fatiga, el dolor y la emoción y cuando al fin podemos salir y conocer más allá de nuestra isla no estamos preparados para nadar en aguas turbulentas, hermosas, pero caóticas...
Mmmm no sé qué digo, sólo digo que esto del amor siempre tiene un punto complicado...

domingo, 30 de enero de 2011

¿Porqué me dejas ir?

Tan fácil me dejas ir...sola, entre las sombras, sin mirar siquiera dentro de mis ojos...
Dejaste que llegará, me posará en tu hombro, me diste de comer y después te olvidaste que estaba en tus manos...me estrujaste, vomitaste, lastimaste...
Olvidaste que mi corazón latía y te lo compartía...
Y todavía te pregunto ¿porqué me dejas ir?...mi corazón no quiere entender, que nunca el tuyo fue mío, que tu suspiro era un respiro y que el reflejo en tu río mira hacia otro sentido...

sábado, 29 de enero de 2011

A correr se ha dicho...

Voy a echarme a correr y más vale que nadie me detenga, no vale la pena, ni para que lo intentan...
Hace días pudieron hacerlo, con una mirada, una palabra, ahora es demasiado tarde; cuando la cuerda se rompe, uno queda suelto, las amarras se destruyen y las cadenas se vuelven amargas...
Voy a correr tan fuerte que las lágrimas no caigan, que se las lleve el viento sin esfuerzo alguno...
No voy a mirar atrás, a mi no me gusta guardar fantasmas, no voy a mirar atrás porque puedo tropezar...
Y en medio del espejismo y la confusión, sigo dudando, sigo titubeando, sigo confiando...¿acaso quiero que me den con el sartén en la frente para entender?...