martes, 26 de enero de 2010

¿Quién trabaja por ahí?

Alguien limpia las calles, pinta los muros, los topes y nosotros ni nos damos cuenta.
¿Cuántos trabajos que no vemos, hacen que llevemos la vida que tenemos?, aparecen, limpian, desaparecen y cuando se presentan frente a nosotros, tocamos el claxon y nos enfurecemos porque no lo hacen de noche.
La calle no se limpia de la nada y los pobres ancianos o jóvenes tienen que soportar nuestra personalidad acelerada e impaciente que ha salido tarde por dormir un minuto más.
Pensamos que las calles están sucias, que nuestra ciudad es polvo y basura, y en realidad nosotros somos los que tiramos botellas y papeles sin cesar.
Y hoy veo la ciudad y no está tan sucia y fea y es que alguien la barrió para mí, para que las hojas no cubran mi auto, para que las bolsas no arruinen mi escape.
Gracias a todos aquellos que hacen trabajos de los cuales yo no me percato y a veces hasta me quejo, gracias por estar ahí hacendo su trabajo en silencio para que yo pueda seguir viviendo
Gracias...

lunes, 25 de enero de 2010

La muerte viene despacio...


Sin que la esperes y aún esperándola, siempre nos sorprende, nos hace llorar, derramar lágrimas de dolor indecible.
Llega muy sigilosa, con nuestro último suspiro, sin pensar si deja una madre herida o una hija huérfana, si deja un gran amor inconcluso o se lleva la alegría de una familia.
Ella llega sin pensar lo que deja a su paso, no sufre, no llora, no le duele, ni le da sentido a su existencia. Sin embargo sabe que llega por una razón, no sabe cuál, nadie lo sabe, sólo al que se queda le toca suspirar y pensar que el dolor viene por una razón, que la ausencia siempre tiene una función, un aprendizaje y a veces ese aprender se da y a veces se convierte en locura singular.

Lo que sí es verdad y no se puede ocultar, es que queda un gran vacío, que nadie podrá volver a llenar...

viernes, 22 de enero de 2010

Música para mis oídos



Yo se que a mucha gente no le gusta la Trevi, pero cuando vean un video de ella aquí, escuchen, no juzguen...

La Bolsa repleta

Esta mañana metí en un bolsillo el silencio, en otro el corazón partido y entendí que no había otro bolsillo para mi dolor; así que abrí una bolsa grande y comencé por meter al dolor, a los sueños rotos, al silencio, al corazón partido, seguí metiendo docenas de "peros", enfermedades, rencores, maldiciones, muchos "nuncas" y algunos "siempre", seguí con el sufrimiento, las pesadillas, los listones rotos, las mariposas muertas, los celos olvidados, la frustración a medias, la magia encadenada, el pasado, mi infancia perdida, mi adolescencia sostenida...
La bolsa comenzó a crecer y crecer, hasta llenar mi habitación de mi inframundo, terminé agotada, herida y con esa herida cerré la bolsa, salí de casa sin un ápice de dolor, volando entre el viento y acariciando el presente.
Observé en el parque y jugué con los niños, reí como loca y me despeiné como enana.
Estuve por ahí paseando, sin necesidad de comprar nada, sólo observando: las parejas de la mano, ancianos arrugados mirando al vacío, niños peleando y comiendo helados, mujeres con prisa, hombres cabizbajos...
Olí la pastelería y miré por la ventanilla, saboreé mis pastelillo favorito con crema pastelera y esa sensación de suavidad y dulzura que se siente en la boca, cremoso, suave...
Olfateé los pinos en la calle vieja dónde grita el niño "fruta fresca, llevela, llevela"...
Recorrí pasillos oscuros, calles iluminadas y mis ojos se maravillaban, mis oídos se sonreían y mi cuerpo se sentía flotar...
Entonces te miré del otro lado de la avenida y sin pensarlo comencé a gritar y a correr...es lo último que puedo recordar...



jueves, 14 de enero de 2010

Porque la vida es muy muy cortita

TE AMO, éxito en tu nueva vida.

Por los miles de caídos en Haití, que no volverán a pronunciar palabra...

martes, 5 de enero de 2010

Mi nueva carta a los Reyes

Si, tendré que hacer una nueva y renovada, porque creo que por el camino que iba andaba perdida, aquél hombre no me ama en absoluto, me lo dijo, no lo creí, fui pendeja; pero hoy voy a pedir realmente lo que quiero, lo que espero de la vida y del universo. Así que ahí va:
Queridos Santo Reyes, me he portado lo mejor que he podido, por eso hoy les escribo para pedirles algo, quiero que me traigan mmmm, ¿se pueden varias cosas?, ya no me acuerdo, pero según me cuentan actualmente los niños hacen listas muy largas, ¿cierto?, así que...
Queridos Reyes Magos quisiera que me trajeran muchos buenos pensamientos, un chorro de armonía, un montón de alegría, un chingo de paz, a lot of energía y paciencia, mucha paciencia.
Quisiera también que mi familia esté feliz, saludable y plena. Que mi madre deje la depre de lado y se sienta mejor, que mis sobrinos sigan dándome tantas sonrisas como hasta ahora, que mis hermanos olviden sus rencores y abran su corazón al mundo. Que mi padre crezca un poquito...
También quiero que me traigan mayor crecimiento, más claridad para percatarme de la bondad, generosidad y amor que me rodean en la vida.
Voy a pedir por mi trabajo, pero que quede claro que es para no dejar. Quisiera que en mi negocio este año reine la paz, la abundancia y la salud. Que el proceso que se viene esté lleno de aprendizajes y cosas buenas, que nos catapulten al éxito.
Por último Reyes Magos, les pido con TODO mi corazón, que aparezca en mi vida el amor de mi vida, quiero un ser humano (no un extraterrestre), un ser lleno de amor a sí mismo, seguridad en sí mismo, sin temor de entregar su corazón a quien lo ame. Quiero un hombre que sepa apreciar los amaneceres, la sonrisa de un niño, alguien que sea romántico; que no tema mostrar sus debilidades y que ame aprender de la vida.
No tiene que ser guapo, pero que no sea feo jajaja, que sepa lo que quiere y luche por ello. Que sea valiente para cruzar las fronteras del amor verdadero, que no tema decir te amo y que lo haga de manera consciente y verdadera.
Quiero un hombre que sea flexible y se divierta con los cambios, que me haga reír y soñar, que deseé mi cuerpo porque adentro está mi alma. Que sea capaz de ser frágil y fuerte a mi lado, que me impulse y me haga sentir una diosa que todo lo puede, que me cuide en mis momentos de debilidad; que sea auténtico, SINCERO, sociable.
Quiero un hombre que como yo, se sienta completo y quiera compartir conmigo la alegría de ser pareja, padres, ancianos. Un hombre que luche porque el amor siga vivo todos los días, superando miedos, temores, fracasos y equivocaciones.
No quiero un ser perfecto Reyes Magos, quiero un ser que al igual que yo, sepa que hay mucho para donde crecer y quiera hacerlo a mi lado, hablándome, sonriéndome, llorándome, pero siempre comunicando su sentir.
Gracias Reyes Magos, espero que en su bolsa mágica encuentren un hombre como ese y lo traigan a mi presencia, se los voy a agradecer.
Feliz Año Nuevo
Feliz Viaje

lunes, 4 de enero de 2010