sábado, 30 de enero de 2010

LOBA LOCA


¿Y si me vuelvo loca?, si todos los días vivo en mi imaginación desquisiada de sueños y los pienso como verdaderos y veo luz en la oscuridad y río con la tristeza y lloro con la alegría.


Si lo que me imagino, no existe, pero es mi realidad. Entonces, viviría en mis sueños.

Por las mañanas viviría mi infancia, en los atardeceres las borracheras de la Universidad y por las noches los amores del pasado, esos que dejaron huella y no puedo olvidar...


Amanecería con los rayos del sol, echada en una cama siempre diferente, con su olor, con tú olor y gozaría del cansancio de los orgasmos nocturnos, del ensueño frente a la ventana, de los días que nunca paraban...


Y si me vuelvo loca, ¿se supone que deja de doler? o ¿dolerá aún más?


¿Y si me vuelvo loba? y olfateo sin parar el miedo, la mentira; ¿si adivino con la mirada el daño que viene de la tuya?. Si sólo me dejo llevar por el cuerpo que se eriza con algo parecido a una caricia y me comporto agresiva cuando la adrenalina de tu cuerpo respira por los poros.

Si sólo el paisaje y los instintos contaran entre las sombras de la desgracia, dentro del hambre y la sed de amar...


Entonces, me quedaría cerca del lago, bebiendo las estrellas, mordiendo la luna y respirando el bosque, escondida del daño y divertida en la armonía del deseo...


Y si me vuelvo loba, ¿se supone que ya no hay recuerdo?


Pero mi mundo no es de fantasía, no puedo ser loba ni loca, soy lo que soy, lo que nadie llora, lo que nadie espera, lo que duele y se deshace en mi boca...

Soy un ser humano que ama, que se rompe, que necesita amor, que desea, que extraña, que sueña, imagina, goza...

Soy tan frágil que nadie lo nota, soy tan boba que todos me engañan y en mis fantasías me quedo sola, porque nadie responde a mi llamado, a mi aullido de LO...

miércoles, 27 de enero de 2010

3 años ya...

Han pasado ya tres años desde crucé esa puerta con ilusiones, pensando en muchas cosas: niños, corriendo, clientes fluyendo, trabajo en equipo y armonía, todo nuevo, todo mío, todo creado en mi fantasía de decoración...

Un lugar nuevo, un espacio donde crecer, convertirme en líder o en algo parecido a eso. Esta semana suena a melancolía encubierta, a despedida triste...otra despedida, una muerte más, un fantasma más en mi vida...

Cada vez converso más con mis fantasmas y de repente se van, me dejan a solas seguir mi vida y a veces, como hoy, regresan para recordar que por aquí andan, que no me olvidan y yo los recuerdo. Pero ya no les temo, creo que ya no me golpean, creo que sólo conversan...

Tres años y se cierra otro ciclo, hay esperanza sí, pero mucha melancolía, supongo que todo se une en pedacitos y recuerdos, en cosas que quiero que sean y no fueron, en sentimientos perdidos, en aprendizajes adquiridos.

Estoy fuerte, creo que a pesar de que todo se derrumba por doquier los fantasmas del pasado me han enseñado a ser más fuerte y decir "mañana, mañana sí" y hoy es un día mejor, porque soy mejor y lo que me espera, seguro que será mejor...siempre lo es.

martes, 26 de enero de 2010

¿Quién trabaja por ahí?

Alguien limpia las calles, pinta los muros, los topes y nosotros ni nos damos cuenta.
¿Cuántos trabajos que no vemos, hacen que llevemos la vida que tenemos?, aparecen, limpian, desaparecen y cuando se presentan frente a nosotros, tocamos el claxon y nos enfurecemos porque no lo hacen de noche.
La calle no se limpia de la nada y los pobres ancianos o jóvenes tienen que soportar nuestra personalidad acelerada e impaciente que ha salido tarde por dormir un minuto más.
Pensamos que las calles están sucias, que nuestra ciudad es polvo y basura, y en realidad nosotros somos los que tiramos botellas y papeles sin cesar.
Y hoy veo la ciudad y no está tan sucia y fea y es que alguien la barrió para mí, para que las hojas no cubran mi auto, para que las bolsas no arruinen mi escape.
Gracias a todos aquellos que hacen trabajos de los cuales yo no me percato y a veces hasta me quejo, gracias por estar ahí hacendo su trabajo en silencio para que yo pueda seguir viviendo
Gracias...

lunes, 25 de enero de 2010

La muerte viene despacio...


Sin que la esperes y aún esperándola, siempre nos sorprende, nos hace llorar, derramar lágrimas de dolor indecible.
Llega muy sigilosa, con nuestro último suspiro, sin pensar si deja una madre herida o una hija huérfana, si deja un gran amor inconcluso o se lleva la alegría de una familia.
Ella llega sin pensar lo que deja a su paso, no sufre, no llora, no le duele, ni le da sentido a su existencia. Sin embargo sabe que llega por una razón, no sabe cuál, nadie lo sabe, sólo al que se queda le toca suspirar y pensar que el dolor viene por una razón, que la ausencia siempre tiene una función, un aprendizaje y a veces ese aprender se da y a veces se convierte en locura singular.

Lo que sí es verdad y no se puede ocultar, es que queda un gran vacío, que nadie podrá volver a llenar...

viernes, 22 de enero de 2010

Música para mis oídos



Yo se que a mucha gente no le gusta la Trevi, pero cuando vean un video de ella aquí, escuchen, no juzguen...

La Bolsa repleta

Esta mañana metí en un bolsillo el silencio, en otro el corazón partido y entendí que no había otro bolsillo para mi dolor; así que abrí una bolsa grande y comencé por meter al dolor, a los sueños rotos, al silencio, al corazón partido, seguí metiendo docenas de "peros", enfermedades, rencores, maldiciones, muchos "nuncas" y algunos "siempre", seguí con el sufrimiento, las pesadillas, los listones rotos, las mariposas muertas, los celos olvidados, la frustración a medias, la magia encadenada, el pasado, mi infancia perdida, mi adolescencia sostenida...
La bolsa comenzó a crecer y crecer, hasta llenar mi habitación de mi inframundo, terminé agotada, herida y con esa herida cerré la bolsa, salí de casa sin un ápice de dolor, volando entre el viento y acariciando el presente.
Observé en el parque y jugué con los niños, reí como loca y me despeiné como enana.
Estuve por ahí paseando, sin necesidad de comprar nada, sólo observando: las parejas de la mano, ancianos arrugados mirando al vacío, niños peleando y comiendo helados, mujeres con prisa, hombres cabizbajos...
Olí la pastelería y miré por la ventanilla, saboreé mis pastelillo favorito con crema pastelera y esa sensación de suavidad y dulzura que se siente en la boca, cremoso, suave...
Olfateé los pinos en la calle vieja dónde grita el niño "fruta fresca, llevela, llevela"...
Recorrí pasillos oscuros, calles iluminadas y mis ojos se maravillaban, mis oídos se sonreían y mi cuerpo se sentía flotar...
Entonces te miré del otro lado de la avenida y sin pensarlo comencé a gritar y a correr...es lo último que puedo recordar...



jueves, 14 de enero de 2010

Porque la vida es muy muy cortita

TE AMO, éxito en tu nueva vida.

Por los miles de caídos en Haití, que no volverán a pronunciar palabra...