
¿Y si me vuelvo loca?, si todos los días vivo en mi imaginación desquisiada de sueños y los pienso como verdaderos y veo luz en la oscuridad y río con la tristeza y lloro con la alegría.
Si lo que me imagino, no existe, pero es mi realidad. Entonces, viviría en mis sueños.
Por las mañanas viviría mi infancia, en los atardeceres las borracheras de la Universidad y por las noches los amores del pasado, esos que dejaron huella y no puedo olvidar...
Amanecería con los rayos del sol, echada en una cama siempre diferente, con su olor, con tú olor y gozaría del cansancio de los orgasmos nocturnos, del ensueño frente a la ventana, de los días que nunca paraban...
Y si me vuelvo loca, ¿se supone que deja de doler? o ¿dolerá aún más?
¿Y si me vuelvo loba? y olfateo sin parar el miedo, la mentira; ¿si adivino con la mirada el daño que viene de la tuya?. Si sólo me dejo llevar por el cuerpo que se eriza con algo parecido a una caricia y me comporto agresiva cuando la adrenalina de tu cuerpo respira por los poros.
Si sólo el paisaje y los instintos contaran entre las sombras de la desgracia, dentro del hambre y la sed de amar...
Entonces, me quedaría cerca del lago, bebiendo las estrellas, mordiendo la luna y respirando el bosque, escondida del daño y divertida en la armonía del deseo...
Y si me vuelvo loba, ¿se supone que ya no hay recuerdo?
Pero mi mundo no es de fantasía, no puedo ser loba ni loca, soy lo que soy, lo que nadie llora, lo que nadie espera, lo que duele y se deshace en mi boca...
Soy un ser humano que ama, que se rompe, que necesita amor, que desea, que extraña, que sueña, imagina, goza...
Soy tan frágil que nadie lo nota, soy tan boba que todos me engañan y en mis fantasías me quedo sola, porque nadie responde a mi llamado, a mi aullido de LO...